Primeras notas sobre el diseño de portadas

El año pasado tuve la oportunidad de diseñar algunas portadas para la editorial Montacerdos. Cada una involucró desafíos diferentes, pies forzados, algunos errores de principiante y mucho aprendizaje que espero poder seguir aplicando en el futuro. Además, todas resultaron ser muy diferentes, así que ofrecieron la oportunidad de experimentar con diferentes estilos, técnicas y herramientas.1

La colección completa. Fotografía del grande de Cristóbal Sánchez.

Me encanta el diseño de portadas, y me gustaría poder enfrentarme a más proyectos de este tipo en el futuro, en parte porque reconozco que es el área del oficio en la que me siento menos preparado, principalmente no manejar principios que ayuden a tomar buenas decisiones a partir de la temática y los recursos disponibles.

Por lo mismo, a principios de este año me había propuesto hacer de 2020 el Año del Diseño. Incluso estuve a punto de ingresar a un diplomado relacionado. De más está decir los planes de mucha gente han cambiado radicalmente en estos meses, pero de todos modos planeo seguir aprendiendo principios que me servirán para mejorar este aspecto del oficio editorial.

Parte importante de cualquier proceso de aprendizaje es llevar un registro del estudiarlo en el futuro, lo cual he estado haciendo con varios proyectos este año, tanto en diseño como en corrección y en la conversión a libros electrónicos.2 Para esto ha sido vital el comenzar a usar una herramienta tan genial como Notion, que me ha ayudado a llevar un buen registro del proceso, como me gustaría mostrar cuando termine el próximo proyecto de portada, del cual me siento bastante orgulloso.

A propósito de aprendizaje continuo, hace unos días apareció un tutorial en Youtube sobre este tema que respondió algunas dudas y me permitirá armar futuros diseños de mucha mejor manera:

Uno de los peores errores que cometí en las primeras portadas fue diseñarlas en Illustrator en vez de Indesign, lo que ahora comprendo no cae muy bien entre la gente que trabaja en las imprentas, lo que llevó a algunos problemas de resolución y corte. Pero ya estoy haciendo las correcciones necesarias, y espero seguir avanzando hacia portadas cada vez mejores que las anteriores, mientras trato de aprender siempre algo nuevo.


  1. Falta en la galería la portada de Romo, de Nancy Guzmán, que no tengo a mano ahora, pero que agregaré en algún momento. 
  2. De hecho, es probable que este termine siendo el año del libro electrónico, de lo cual escribiré en otra ocasión. 

Intentos tipográficos

Hace unas semanas dediqué un par de horas a hacer esta especie de fuente con monoespaciado para un pequeño proyecto que he estado armando. La idea era hacer letras lo más básicas posibles en un formato de 3 × 5, similar a una fuente estilo bitmap o 8-bit, como acompañamiento de unas imágenes algo geométricas que en algún momento futuro mostraré.

Sin embargo, al final decidí que no la usaré para el proyecto, así que este pequeño experimento quedará (por ahora) inconcluso. Además, hay letras que no me gustan y no supe solucionar bien, como la M, la Ñ, la W y la coma, que no cuajan bien en el tamaño de marco escogido. Tampoco la encontré particularmente original, quizá con más tiempo pueda hacer algo que sea interesante, aunque temo que tendría que abandonar el marco de 3 × 5 (se me ocurre ahora que podría probar con 5 × 5, tal vez funciona).

Tampoco terminé de armarla en FontForge, un editor de fuentes de acceso abierto que comencé a explorar. Tendrá que esperar para otra oportunidad, sin duda quiero intentar jugar con hacer alguna fuente ridícula como ejercicio.

De todos modos, si resulta que a alguien le sirve tener esta fuente, podría darme la excusa para terminarla, digo yo…